lunes, 1 de noviembre de 2010

Solo el más Grande...



Puede hacer esto.-

lunes, 13 de septiembre de 2010

Hasta siempre OREJA !!!



"Acaso a nadie se le ha podido aplicar con más justicia la expresión clásica de que se le hizo de noche en mitad del día, porque su vida así tronchada reproduce exactamente el espectáculo de esos árboles enhiestos, vigorosos, gallardos, que parecen destinados a crecer todavía mucho tiempo hacia el sol, y a los cuales, sin embargo, abate de pronto la tormenta con un golpe de su hacha flamígera, forjada en el seno de las nubes sombrías". Estas bellísimas palabras fueron pronunciadas por don Emilio Frugoni cuando se produjo la trágica muerte en duelo del Dr. Washington Beltrán.
Y se me ocurre que son aplicables en toda su elocuencia a la desaparición del joven futbolista del Club Nacional de Football Diego Rodríguez, a quien la tormenta "o la Moira de los antiguos griegos, o alguna deidad envidiosa de la juventud en flor" se llevó abruptamente a finales de la semana pasada. Pocas veces la irracionalidad de la vida ha revestido un ropaje tan elocuente. Diego no es el primero, y seguramente no será el último, deportista que muere en un accidente de tráfico. Pero en otros casos puede hallarse un recoveco racional a la catástrofe: alguna copa de más, la embriaguez de la velocidad que suele ser común a todos los jóvenes, las penumbras traicioneras de la nocturnidad. Aquí no cabe ninguna de esas explicaciones; salió de su casa de mañana, con idea de hacer algunos ejercicios especiales que le habían recomendado, plenamente lúcido y dueño de todas sus facultades. La catástrofe le sorprendió en un cruce que seguramente había hecho infinidad de veces, sin que mediara de su parte imprudencia alguna.
Ese debe ser uno de los motivos por los cuales su abrupta desaparición, ocurrida a los 22 años, precisamente cuando la adolescencia ha quedado atrás y la vida se abre como un sendero ubérrimo y sembrado de flores, ha provocado tan honda congoja en toda la sociedad. El aplauso que le brindó, por ejemplo, la hinchada de Penarol al principio del partido contra el Barcelona por la Copa Sudamericana constituyó un hecho poderosamente emotivo, una bienvenida excepción dentro de una guerra de parcialidades que a veces no parece detenerse ni aun ante lo más sagrado.
Es que habría que tener un corazón de piedra para no llorar "con los ojos del alma, que son los que no fingen ni engañan" las altas ilusiones que se estrellaron con el vehículo en el que viajaba Diego; los años de felicidad y plenitud que nunca llegarán, los hijos que nunca verán la luz, los sueños que se han apagado con el último suspiro de su pecho destrozado. La Muerte se ha llevado todo ese hermoso bagaje, dejando, en el sitial que ocupaba, un desolado y silente vacío. Pero, como compensación, le dejó también el regalo de la juventud eterna, el milagro de haber evitado la decrepitud y la decadencia, la sonrisa indeleble en el rostro que guardarán para siempre quienes lo amaron, quienes lo conocieron y todos los que, por sobre la pátina gris del tiempo que pasará, evoquen alguna vez su figura y su memoria.
Triste consuelo, sin duda; pero es la única idea que puede convencernos de que la vida, ese misterio que a veces parece un don sobrenatural y otras la maldición de algún espíritu maligno, vale la pena de ser transitada. La razón señala que el lapso vital es un ciclo que pasa por la niñez, la juventud, la plenitud, la decadencia y la muerte, contracara inevitable, sentido último del pasaje por este mundo. Cuando ese ciclo se corta de manera tan prematura y absurda, el espíritu se rebela y levanta hacia los cielos su puño crispado; es una injusticia, una violenta ruptura de la armonía esencial, un mentís a todas las esperanzas y, por último, una espeluznante advertencia.
Y sin embargo, aun los que no creen en una supervivencia más allá de la tumba, deben aceptar que junto al montón de alegrías que nunca cuajarán, la Muerte se ha llevado también quién sabe qué insospechables dolores, qué sobrehumana carga de frustraciones y desdichas, qué horrísonas pesadillas, de esas que cada día debemos enfrentar los que, solo aparentemente, somos más afortunados que él, por conservar el dudoso privilegio de envejecer. Diego Rodríguez, el "Oreja", se ha llevado en su bolsa de deporte no solo los goles que nunca hará, los besos que nunca dará y los amores que ya no alterarán el pulso de sus latidos; ha cargado también con las nubes sombrías que amenazan la felicidad, con las dolientes e innumerables llagas que comporta la existencia. Y deja, como postrer adiós, la límpida, indeleble imagen de la juventud eterna, esa que los seres
humanos vienen buscando desde el fondo de los tiempos. No es, por cierto, un destino despreciable.

Lincoln Maiztegui

Título original: La noche en la mitad del día

jueves, 10 de junio de 2010

Entrevista a Eduardo Galeano

“Messi es el mejor del mundo porque sigue jugando como un chiquilín en su barrio”
Tanto el astro argentino como Diego Maradona, la selección de Uruguay o sus candidatos al título surcaron esta extensa entrevista con el escritor uruguayo, confeso amante del fútbol que, según reconoce, durante la Copa del Mundo se muda “al Planeta Pelota, igual de redondo, pero más chico”.


A partir del sábado que viene y hasta la finalización misma del Mundial Sudáfrica 2010, como viene sucediendo desde hace muchísimo tiempo y cada cuatro años exactos, Eduardo Galeano exhibirá un cartel en la puerta de su casa: “Cerrado por fútbol”. El gesto, más divertido y diplomático que el “no molestar” de los hoteles (y al que podría acompañar con un “estoy trabajando para ustedes”, ya se verá), de todas maneras parece innecesario: “Durante los mundiales directamente me voy del Planeta Tierra. Me mudo al Planeta Pelota, igual de redondo pero más chico. Me dedico a ver todos los partidos, o al menos a intentarlo, porque siempre pasa que alguno me pierdo. Pero lo que quiero decir es que me siento con una cervecita bien fría delante de la TV y me meto en una pelota. Y de ahí no salgo hasta que el Mundial se termina. Así de sencillo”.

Pero el Mundial todavía no empezó. Y el escritor uruguayo, antes de perderse en el laberinto de fixtures y horarios, esas coordenadas particulares del Planeta Pelota cuando la escena ocurre lejos, habló de todo (en el programa De Puntín, de Ediciones Al Arco, AM 970, radio Génesis, sábados de 13 a 14). Habló de Lionel Messi: “Es el mejor del mundo porque sigue jugando como un chiquilín en el barrio”. Habló de Diego Maradona: “Ha sido injustamente atacado, y aunque una cosa es ser jugador y otra técnico, todavía hay que darle tiempo y espacio”. En definitiva, habló de fútbol.


–¿Sigue teniendo con el fútbol la misma relación de siempre?

–Absolutamente. No podría estar alejado del fútbol. Soy fútbol-adicto. Y esto viene de la infancia más remota, porque mi padre me llevaba al estadio cuando yo todavía era un bebé. Y luego, claro, toda mi vida jugué al fútbol.

–¿Jugaba bien?

–No. Mal, muy mal. Era entreala derecho, lo que hoy sería un volante ofensivo, pero siempre fui un chambón, un pata de palo. Así que al final me resigné, acepté mi destino y terminé intentando escribir para ver si podía hacer con la mano lo que con los pies no pude hacer nunca.

–Pero esos intentos fueron apenas eventuales hasta la aparición de El fútbol a sol y sombra.

–Es verdad. Hasta ese libro yo había escrito muy poco de fútbol, pero después me tomé el tema más a pecho. Por fin hice lo que quería: jugar al fútbol con las palabras y a mi manera. A este libro lo voy actualizando luego de cada Mundial, y eso también tiene que ver con aquello de “Cerrado por fútbol”.

–El ejercicio de unir literatura y fútbol, por cierto, parece cada vez más aceptado, o al menos es más practicado.

–Celebro que haya gente que escribe muy bien y que no oculte su pasión futbolera. Cuando tenía 20 años, dirigí en Uruguay un diario independiente de izquierda. Se llamaba Epoca y tenía buena resonancia, con 35 mil ejemplares. Eramos todos muy jóvenes y capaces de esa locura, una experiencia maravillosa en la que nadie cobraba y de la que todos los militantes, unos 5 mil, éramos accionistas. Así que recuerdo muy bien lo que eran las asambleas, con 200 o 300 personas hasta las siete de la mañana, en las que yo tenía que dar la cara y defender las páginas dedicadas al fútbol. Era la pelea más feroz de todas, porque para los militantes de izquierda aquello era dilapidar cinco o seis páginas de un vocero de la clase trabajadora, de un diario antioligárquico, para consagrar al fútbol, el “opio de los pueblos”. Recién ahora la izquierda se está curando de esa enfermedad en la que acusa al fútbol de que la gente no piense. Ahora los intelectuales no tienen vergüenza.

–¿Y qué espera de este Mundial, como hincha y como intelectual?

–Que me ofrezcan una fiesta para los ojos. Ese prodigio de hermosura que el fútbol es. Obviamente que quiero que gane Uruguay, y si no es Uruguay que sean la Argentina o Brasil, los países que siento más próximos. Pero antes que nada soy un fanático del buen fútbol.

–Más allá de los colores...

–Más allá de los colores. De chiquilín era hincha rabioso de Nacional. Iba al talud (la popular), detrás del arco, es decir la tribuna más pobretona y más violenta, porque en aquel tiempo yo también me fajaba como cualquier hijo de vecino. Era bastante peleón. Tenía 11, 12, 13 años. Pero con el paso del tiempo fui descubriendo que lo mío es el fútbol, sobre todo cuando alguien me ofrece esa fiesta, la del fútbol bien jugado. Cuando ocurre ese milagro, lo agradezco sin importarme el equipo o la selección. Y más todavía: incluso en partidos de Nacional, confieso que muchas veces quiero, secretamente, que gane el menos poderoso, el más pequeño. Como me dijo una vez un amigo español: “Estás condenado, porque vas a estar siempre de parte del toro”. Nunca del torero. Por eso me hizo feliz el título de Argentinos Juniors, la posibilidad de que se rompa el monopolio, más allá de que tengo amigos que son hinchas.

–¿Sigue yendo a la cancha?

–Sí, sigo yendo. Es curioso, hasta masoquista diría, porque el fútbol rara vez me devuelve en el estadio algo que se parezca a la expectativa que me lleva. Espero ver un espectáculo bello y muy rara vez ocurre.

–¿Y a qué le atribuye la insistencia?

–Primero, a la diferencia que existe, por ejemplo, entre el cine y el teatro. Una cosa es ver el partido en el estadio, donde se escucha la respiración de los protagonistas, y otra cosa diferente es verlo por televisión. Pero también creo que tiene que ver con algún residuo de mi formación católica.

–¿Cómo es eso?

–Tuve una infancia muy católica. Creía en Dios y creía que Dios creía en mí. Ahora no creo más en el cielo, ni en el dolor, ni en ese elogio del dolor que la Iglesia Católica me metió adentro, pero me debe haber quedado algún efecto residual de aquel aprendizaje: que todo lo que sufras en la Tierra será recompensado en el cielo. ¡Debe ser eso lo que me lleva a la cancha! Pero también me lleva el espectáculo del público, el fervor, esas oleadas de entusiasmo que sentís cuando la gente está a tu lado y no cuando lo ves por televisión o te lo cuentan. ¡Y las ocurrencias de la gente! Recuerdo que había un jugador de Nacional, Escalada, que de 90 veces que pateaba al arco, apenas una era gol. En las restantes le gritaban: “¡Con la herradura no, con la herradura no!”. Eso también es parte de la fiesta del fútbol y es algo que yo, que siempre fui un escuchador, disfruto de manera especial.

–De aquella infancia católica y futbolera, ¿qué cosa recuerda con cariño particular?

–La pared de mi pieza, en la que tenía un crucifijo rodeado de figuritas. Ahí estaban Rinaldo Martino, aquel de San Lorenzo, y tantos otros que jugaron en Nacional. Era toda la pared pegada de figuritas alrededor del crucifijo. Y abajo, como para que no se vieran mucho porque eran “enemigos” de Peñarol, también había pegado a (Juan) Schiaffino o a (Julio) Abbadie. ¡Me gustó tanto verlos jugar! Abbadie era capaz de hacer que la pelota fuera rodando por la línea lateral y con puros amagues, sin tocarla, iba eludiendo a sus rivales. Me gustaría escribir como Abbadie jugaba. Me gusta ese fútbol, el de las orillas, el del wing, que en inglés significa ala. Abbadie era un hombre con alas.

–Como Garrincha.

–Exacto. Tuve la suerte de verlo jugar dos veces en Río. Era como ver a Chaplin en la cancha. Garrincha disfrutaba tanto que terminaba una jugada y se sentaba arriba de la pelota, después de dejar a todos sus rivales en el camino, provocando, como diciendo “a ver si me la sacan”. Después algunos lo querían degollar porque a veces ni siquiera hacía el gol.

–¿Messi tiene ese perfil de jugador “orillero”?

–Yo creo que Messi es el mejor del mundo porque no perdió la alegría de jugar por el hecho simple de jugar. En ese sentido no se profesionalizó. Están los que escriben por placer y están los que escriben por cumplir con el contrato o ganar dinero. Messi juega como un chiquilín en su barrio, no por la plata. Cómo se mete, cómo engaña, esa picardía que es tan linda de ver en los potreros. Cuando el fútbol profesional me desengaña demasiado, me voy por la rambla de Montevideo a ver a los chiquilines jugando en los campitos.

–¿Y a Diego? ¿Cómo lo ve en su función de director técnico?

–Creo que ha sido injustamente atacado. Una cosa es ser jugador y otra director técnico, pero hay que darle tiempo y espacio, ver qué pasa. Lo que ocurre es que Maradona tiene que cargar con una cruz muy pesada en la espalda: llamarse Maradona. Es muy difícil ser Dios en este mundo, y más difícil comprobar que a los dioses no se les permite jubilarse, que deben seguir siendo dioses a toda costa. Y el de Maradona es un caso único, el deportista más famoso del mundo, a pesar de que hace años que ya no juega, esa necesidad de protagonismo derivada de la popularidad mundial que tiene.

–En su último libro, Espejos, habla de Diego como un “dios sucio”.

–Pero no en un sentido insultante. Quiero decir que es el más humano de los dioses, porque es como cualquiera de nosotros. Arrogante, mujeriego, débil... ¡Todos somos así! Estamos hechos de barro humano, así que la gente se reconoce en él por eso mismo. No es un dios que desde lo alto del cielo nos muestra su pureza y nos castiga. Entonces, lo menos que se parece a un dios virtuoso es la divinidad pagana que es Maradona. Eso explica su prestigio. Nos reconocemos en él por sus virtudes, pero también por sus defectos.

–¿Usted lo considera capaz de llevar a la Argentina hasta la Copa del Mundo en Sudáfrica?

–La Argentina es uno de los favoritos a ganar la Copa por la riqueza de su plantel, con esto no estoy descubriendo la pólvora. Pero hablar de Maradona en esos términos me parece una desproporción, porque hoy se les da a los técnicos una importancia que para mí no tienen y que termina perjudicándolos: de hecho se los hace casi únicos responsables de una derrota. Es otra de las deformaciones del fútbol: se le da al técnico un aura científica, como si fueran colegas de Einstein. Antes ni se sabía quiénes eran los entrenadores. El mejor que conocí fue un señor que se llamaba Cóppola, que dirigía al equipo de un pueblito muy chiquito de Uruguay, Nico Pérez. Era peluquero, un día se sacó la grande y puso un cartelito en su local: “Cerrado por exceso de capital”. La cosa es que toda la táctica y toda la estrategia de Cóppola se reducía a lo siguiente: acompañaba a sus jugadores a la cancha, los palmeaba en la espalda a medida que iban saliendo y les decía, sencillo: “Muchachos, ¡buena suerte!”.

–Por afuera de lo estrictamente deportivo, ¿podría perjudicar el camino de la Argentina en el Mundial esta presencia tan mediatizada de algunos barras en Sudáfrica?

–Sería una pena, teniendo la Argentina tanta calidad de jugadores, que se embarrara la cancha por un tema así. En principio, el hecho de que viajaran junto con el plantel me generó preocupación. Pero espero que no ocurra ningún desastre, que no empañen lo que creo será un alto lucimiento, que no haya episodios de violencia por estos fanáticos que no aman al fútbol del mismo modo que los borrachos no aman el vino. Entre muchas otras cosas, Da Vinci escribió un libro en el que recogió fábulas de la región toscana de Italia, y ahí hablaba de eso: de la ofensa de una botella de vino por la mala manera en que la tomaba el borracho. Siempre pensé que era una fábula muy justa y es la misma relación entre el fútbol y los fanáticos de la violencia, ese desahogo que hacen de lo peor que el alma humana tiene.

–¿Y a Uruguay? ¿Cómo lo ve?

–Creo que mejoró mucho con relación a tiempos no tan pasados. Lo que ocurre es que Uruguay sigue siendo un país exportador de “pie de obra”. Vendemos mano de obra y, en el caso de los futbolistas, pie de obra. Hay más de doscientos jugadores uruguayos en el exterior. Tener esa cantidad afuera, en un país cuya población entraría en Avellaneda, habla de que estamos muy desangrados. Al período de esplendor de nuestros futbolistas lo vemos por la TV. De todas maneras, en función de esa calidad de jugadores, porque por algo son convocados de las ligas más importantes del mundo, yo tengo la ilusión de que Uruguay juegue lindo, juegue bien. Aunque ya no somos los que éramos.

–¿En qué sentido?

–Hay una parte de la historia que parece inexplicable: cómo un país despoblado y pequeñísimo pudo ganar la medalla de oro en fútbol de los Juegos Olímpicos de 1924 y 1928, el Mundial de Uruguay de 1930 y pudo vencer en el Maracaná, en el Mundial de Brasil de 1950, contra todo pronóstico. Pero eso tiene explicación: el papel fecundo que tuvo el Estado uruguayo en los albores del siglo XX. Uruguay estuvo en la vanguardia del mundo en educación libre, laica, gratuita y obligatoria, con un papel creativo, y allí estuvo integrada la educación física. Sembró campos de deportes en todo el país. Por no hablar de muchas otras cosas: las ocho horas laborales antes que en los Estados Unidos, el voto femenino antes que en Francia, la ley de divorcio 60 años antes que en España... cosas así. Eso explica cómo un país minúsculo pudo llegar tan alto. Pero el Estado perdió esa energía de cambio, se fue desinflando, y esa falta de continuidad en la vocación creadora del poder público se reflejó en el fútbol. Por eso digo que ya no somos los que éramos.

–El futbolista tampoco es lo que era.

–Eso es verdad. La gente deposita en ellos una carga enorme. Esto engorda el ego de quienes reciben el elogio multitudinario, pero a la vez representa una carga muy pesada. Hay una cosa muy perversa ahí.

–¿Cuál es, puntualmente?

–Fabricar ídolos para después voltearlos. Es un cuchillo de doble filo, en definitiva. La gente se reconoce en la alegría de un jugador, cuando gana o juega bien. Pero también los hace responsables de la desdicha colectiva cuando pierde. Porque allí el alma de mucha gente se de-sinfla.

Por Julio Boccalatte y Marcos González Cezer de pagina12.com.ar

viernes, 14 de mayo de 2010

111 años de Gloria


1899 - 14 de mayo - 2010


Decano del fútbol Uruguayo


Desde el Diario muy feliz cumple a todos los Bolsos, los que están en Uruguay y los que hay repartidos en todo el mundo...

Brindamos hoy por las copas, las que hay y las que vendrán, por las familias, por los que se cambiaron de tribuna como Don Dante , Cococho o Mario Benedetti , por mantener los valores y no perderlos, por la fidelidad, esa que tanto daño causa a extraños, por ser diferentes, por todos nosotros, con el orgullo de ser Bolso levantamos una nueva copa.

Salud Bolsilludos!!!





jueves, 13 de mayo de 2010

Primera en el Bolsillo



La Gallina no cambia mas, siempre de atras o 5 contra 1, 0 13 contra 1, o 15 contra padre hijo y mujer, no cambias mas CUADRO CAGÓN.

Por eso son la Gallina del Uruguay

viernes, 7 de mayo de 2010

Copa libertadores

Final no soñado

Nacional 0 - Cruzeiro 3




Luego de ser eliminados por el equipo brasileño ante un Parque Central repleto, no hay otra opción. Pensar en la final contra Peñarol. Y lo sabíamos: era difícil debido al papel que el equipo hizo en Belo Horizonte, pero la hinchada igual moría de ansiedad por darlo vuelta en casa, como marca la historia, y la esperanza.

120 minutos antes al encuentro, la avenida más larga de Montevideo, General Rivera, exhibía a miles de hinchas, y aunque la noche comenzaba a hacerse fresca, nada impedía los cánticos de los muchachos con la remera del bolso y el buzo entre los brazos mientras caminaban.

Algunos, principalmente adultos, optaban por ir haciendo la previa con la radio, y no temieron tampoco subir el volumen ante un ómnibus urbano lleno de tricolores rumbo a 8 de octubre. La mesa estaba servida.

En el Gran Parque Central, la euforia no puede ser más grande. El ingreso de Nacional es algo memorable, luces, fuegos, papeles, y un solo grito a los cuatro vientos: “tricolor, tricolor, tricolor”.

Pero hay ocasiones dónde lo deportivo supera a los deseos de un pueblo. El Cruzeiro convierte el primer gol, y el primer tiempo se lleva no sólo al visitante con un pie dentro de los cuartos de final, sino también se lleva toda nuestra desazón.

El segundo tiempo fue para el olvido. El segundo gol llegó como un rayo. Y con el las expulsiones y el tercer gol que desató un fenómeno más que interesante; hacer explotar definitivamente a la masa tricolor.

Cada noche que Nacional pisa su cancha, ya sea para salir victorioso, o para verse vapuleado como ayer, queda claro una cosa: Nacional, es mucho más que fútbol.



Y la gente hace su catarsis, y se une realizando mucho más que eso… fútbol. El deporte de cantar en multitud. Muchos gritan “ole, ole” ironizando ante el dolor, otros, callan. Pero todos acuerdan en algo; Un repertorio de canciones hace temblar el cemento de nuestra cancha para dejar bien en claro que a Peñarol hay que ganarle.


Y ese mensaje llegó al vestuario. "Ya está hermano, ya está, ahora a pensar en las finales, a descansar con la familia, y a responderle a la gente, a ellos les tenemos que responder", primeras reflexiones de un allegado en el silencioso vestuario tricolor. Regueiro, en conferencia de prensa, reiteró que sentía enorme desazón por no haber respondido a la gente, que copó el Parque, alentó, asumió la derrota, y se fue en paz. Saber ganar es de cuadro grande, pero saber perder con hidalguía es de gigante,


Y la referencia al espectáculo que brindó la gente fue -y será- largamente comentado. Los que lo vieron por T.V refieren a los comentaristas de Fox Sports, que no daban crédito al aguante de la gente, ante un partido totalmente partido.

Ya pasada la medianoche, el árbitro del partido, el argentino Federico Beligoy, fue abordado por una señora en la salida de la tribuna José Maria Delgado. En la calle Carlos Anaya no había más de diez personas. No quedaba nadie. La señora, burlando la custodia policial, se le acercó y le dijo: "Argentino, lo noté un juez poco localista, no nos cobró ni un foul dudoso, ningúna falta al borde del área". Lejos de no contestarle, Beligoy se le acercó, le puso una mano en el hombro, la otra en su corazón, y le susurró "Mire, desde que soy árbitro profesional nunca viví algo semejante a lo que sentí en la cancha esta noche en los últimos veinte minutos. Fue inigualable, el apoyo de esa gente a su equipo me lo llevó en el corazón".

www.nacional.com.uy


Acabo de volver del Parque... y siempre en este tipo de situaciones es en las que mas quiero escribir y tratar de expresar lo que siento por Nacional.

Perdimos, fueron mas, no hay excusa, también es cierto que no me gusto mucho perder de esta manera... pero saben que? Cada día, cada segundo, cada partido agradezco mas y mas el ser hincha de Nacional... gracias viejo, gracias vieja!!!.
No puedo estar mas orgulloso de mi, de vos, de aquel. Porque estoy en cierta medida orgulloso de todos (o casi todos)... Porque vale el que aplaude y alienta (que por suerte fueron la mayoría) pero vale también el que putea, porque tiene bronca, porque tiene sed... sed de victoria.

Pero no se pudo, pero se podrá, porque la historia manda, siempre fue así y siempre lo sera y si hay alguien que tiene historia, ese es Nacional. No me pongo en el papel de somos los mejores de la historia (que lo somos) pero mira que hemos vivido cosas, que hay historias, hazañas, hechos... no se son tantos que no entran en este mail.

Inventamos la palabra hincha, el termino "morir por esta camiseta", el tranque con la cabeza... y estas son solamente algunas de las cosas que me vienen a la mente a la 01:30 de la mañana.

Soy feliz, de tener a estos jugadores, a estos directivos, a este técnico. Hoy lo insultaron, ayer lo aplaudieron, mañana lo olvidaran...Saben porque... porque hasta el ídolo mas grande es olvidado en algún momento, lo que no se olvida es la pasión, el sentimiento, la lágrima de bronca o la piel erizada de emoción...



Hoy mire a la gente, sus reacciones, casi todas valederas, pero sabes que... somos diferentes, sin duda que lo somos.
Espero que cada día que pase, la gente de Nacional este mas y mas unida, porque a Nacional lo hace grande su gente!!!! y además de ser un excelente eslogan, es una gran verdad!!. Quien hace grande a Nacional sino nosotros?? sin nosotros Nacional no es nada, nosotros somos Nacional y Nacional es nosotros. Sigamos todos juntos remando por esto, apoyándonos, puteando también, pero respetando a Nacional que somos nosotros y de esa manera nos estaríamos respetando a nosotros también.

Ahora se vienen las finales, sigamos haciendo la diferencia, sigamos siendo diferentes, demostremos lo que somos.

Mas que nunca SALUD TRICOLORES.




Y estoy mas que nunca comprometido con la causa A NACIONAL LO HACE GRANDE SU GENTE.

P.D.Hoy mi viejo me dio la alegría de hacerse socio de Nacional, ese que me hizo hincha del mas grande, dejo su orgullo de lado y se unió a la causa.. hasta una lágrima se me cayó...
Juntos, unidos... SIEMPRE

Martin Ciappesoni

lunes, 3 de mayo de 2010

ESTE MIERCOLES



LATE URUGUAY

TIEMBLA BELO HORIZONTE

Final de Clausura 2010

Nacional 3 - Cerrito 1




Se acabó el clausura, luego del empate 1-1 con Fenix y la derrota en 3-1 con Cruzeiro en Belo Horizonte Nacional le gano 3-1 a Cerrito y ya pensamos en la revancha del miercoles con los brasileros.
De alquilar balcones.

viernes, 23 de abril de 2010

Grande entre lo grandes,



Cococho cambió de tribuna, no de sentimiento...

Copa Libertadores

Nacional 2 / 0 Morelia




Con este triunfo Nacional pasa a 8vos. como primero de grupo.
Nos espera Cruzeiro, finalista de la pasada Libertadores

jueves, 22 de abril de 2010

Hasta siempre COCOCHO.



En la mañana de hoy, dejó de existir a los 71 años.

Fecha de Nacimiento: 10 de febrero de 1939 en Montevideo

Puesto Back o zaguero izquierdo

Trayectoria Deportiva Nacional, Sud América y en cuadros de Venezuela

Actuación en Nacional Desde 1954 a 1970



Es el jugador que jugó mas partidos defendiendo a Nacional en la historia.

Títulos con Nacional Campeón en todas las divisionales juveniles Cuatro veces Campeón Uruguayo.

Conocido popularmente como “Cococho”, jugó en lo que hoy se llama línea de cuatro. Sabia anticipar como pocos, aprovechando la intuición tanto como sus zancadas, para convertir en poderoso imán de la pelota su pierna izquierda.

Su fútbol era actual y apenas si cabe analizarlo en una página que pretende ser evocativa. Buen quite y entrega a ras de suelo, impasable por alto, su cabeza es “el cementerio de los centros”. Ha ido al ataque, ha convertido goles, pero fundamentalmente dominaba una cueva donde todo parecía muy simple.

Recibió el mayor reconocimiento público que jamás se haya hecho a un futbolista en nuestro medio; un partido de homenaje, entre Nacional y el Resto de América.

El 10 de diciembre de 1969, cuarenta mil personas al unísono gritaron CO-CO-CHO en el Estadio Centenario de Montevideo, mientras este levantaba su mano en gratitud por el acontecimiento.

Jugó desde sus inicios, en el año 1954, en las inferiores de Nacional. En sus comienzos era entreala o volante izquierdo y posteriormente pasó a jugar de zaguero. Debutó en primera división en el año 1959 siendo Ondino Viera el técnico. Un año más tarde se consolidó en una defensa cuyo triangulo final formaban Taibo o Sosa, Troche y Emilio Álvarez.

Disputó 511 partidos, siendo el jugador que mas partidos defendió a Nacional en toda nuestra historia.

Fue Campeón Uruguayo en cuatro oportunidad (1963, 66, 69 y 70) y 18 veces internacional con la casaca celeste.




Lo llamaron “Mister Wembley” cuando fue seleccionado para integrar el equipo del “Resto del Mundo”, como representante uruguayo, en un partido conmemorativo del Centenario de la Liga Inglesa en 1963, disputado en estadio de Wembley.

Capitán tricolor en casi toda su trayectoria con la casaca alba, terminó su ciclo victorioso en 1970.
En 1971 defendió a Sud América, emigrando a Venezuela un año después, país donde terminó su carrera en 1973.



Nunca fue vendido por que se lo consideraba un simbolo del club,patrimonio exclusivo de Nacional.

A continuacion una nota realizada por el portal Cronicas,por Gerardo Tagliferro que es de las ultimas que se le han hecho hace un año y vale la pena leer.



1) ¿Por qué Cococho ?
Bueno, lo hemos buscado en libros con el significado de las palabras y no lo encontramos. Cuando empecé en Nacional había un chistoso de esos que siempre hay, y me ponía nombres. Mi sobrenombre era Pocho y éste me puso Cococho .

2) ¿Sabe que después de usted hay muchos Cocochos ? Leí un reportaje a un meteorólogo colombiano, de apellido Álvarez, que contó que le pusieron así por un gran jugador de fútbol uruguayo, un moreno grandote que caminaba con las rodillas para adentro .
Hay una cantidad. Hubo un jugador argentino, después un colombiano, y ahora en Argentina hay dos. Allá en Colombia había un marcador de punta, y yo lo alentaba desde Venezuela. Yo me río, porque hay caballos de carrera, perros, gatos, y también gurises recién nacidos que empiezan a llamarles, como sobrenombre, Cococho . Eso me halaga.

3) ¿Tuvo problemas en las piernas?
Tuve cuando llegué a Nacional. Me caí de rodillas en una cancha allá por la rambla, una cancha de aquella época, pura tierra, piedra y vidrios. Seguí jugando y cuando llegué a mi casa tenía la rodilla así (el tamaño de una pelota de fútbol). Pero no le di corte porque tenía que ir a practicar a Nacional.

4) ¿Tuvo una lesión seria en la rodilla? Eran los meniscos, cuando a los meniscos no sabían cómo arreglarlos. En Nacional no me querían operar porque salía 1.100 pesos. Un masajista y un ayudante del doctor dijeron: ¿Cuánto piden por Emilio? Nosotros lo compramos y nos encargamos . No, no, Nacional lo pone , dijeron. Y lo puso. Pero el doctor que me operó no sabía nada; nadie sabía nada porque recién se empezaba en eso. Yo decía que sea lo que Dios quiera, vamos a ver si me salvo, pero no sigo jugando . Al otro día de la operación vino el médico y me hizo flexionar la pierna. Yo no quería, porque tenía ocho ganchos grandotes. ¿Sos vos o soy yo el doctor? , me dijo. Hasta el día de hoy tengo la cicatriz. Me vendó la rodilla y me dio el alta. Agarré y fui a ver a un doctor de Nacional; cuando me vio yo tenía todo el pantalón mojado, agua y un poco rojizo. Me rompió el pantalón, que era nuevito, y cuando me vio la pierna llamó al otro médico por teléfono y lo relajó todo. Vas a tener como tres o cuatro meses , me dijo. Hasta el año no vuelvo, vengo a verlo a usted , le dije yo. Y así quedé con la pierna para adentro.

5) Eso no le impidió jugar.
No. El capricho y la voluntad de uno, y la ayuda del alemán (Juan) Kirchberg (quinesiólogo de Nacional), que conmigo fue sensacional. Gracias a él pude jugar. Me iba hasta Camino Maldonado y él me empezaba a hablar, me contaba cosas, y mientras, me ponía el pie en una máquina para hacer ejercicio.

6) ¿No volvió a tener problemas en la rodilla?
Sí, tuve. La rodilla, adentro, es redonda y tiene huesos, cositas chiquitas que no me acuerdo cómo se llaman. Se salió una y quedó ahí y me molestaba. Estaba jugando en Paraguay, con la selección, y en cada esfuerzo me trancaba. Le pegaba un golpecito y la metía para adentro, y así a cada ratito. Y así jugué. ¿Perder el puesto en la selección? Nooo
7) ¿Qué era lo que le empujaba a ese sacrificio?
Era la satisfacción que tenés adentro, algo que hiciste bien. Algo que realizaste por la gente.

8) En aquel momento el sueño no era un pase a Europa.
Nada. Cuando empezaban a gritar mi nombre, porque íbamos perdiendo o empatando y había que ganar, y me pedían que fuera al área a cabecear, te podés imaginar que es una sensación muy linda. Si yo podía hacer lo que ellos me pedían, para mí era una alegría impresionante.



9) ¿Qué sentía al entrar a un Estadio lleno, en un clásico?
Tensión no. Es nervio chico. Todos nosotros teníamos años de jugar, muchos partidos, nos conocíamos todos.





10) ¿Tenía amistad con jugadores de Peinarlo?
Sí, claro. Si había que empujarte y darte algún tortazo, se hacía, pero terminaba el partido y éramos amigos. Jugamos un clásico, terminó el partido y hubo lío. Nos ganaron 1 a 0. Había un gurí que vino a babosearme con una bandera de Peinarlo y el Pepe Sasía, que jugaba con ellos, lo corrió y le pegó una patada que creo que hasta el día de hoy le duelen las nalgas. Y antes me había encajado a mí cada plancha enorme.

11) ¿Es cierto que un día le pegó una trompada al Lito Silva?
Sí. Con él no era la cosa. El que exigía a los jugadores de Peinarlo era el Pepe Sasía: Dale, no seas cagón porque si no te pego yo , les decía, eh. Todavía tengo marcados tres de los cinco tapones del Lito, caí al suelo y me pisó (se señala la nuca). Lo agarré de las patas, cayó al suelo y lo cacé del pescuezo.

12) ¿Eran frecuentes los líos en los clásicos?
Sí, ese día la Chola Méndez le pegó a Máspoli (entrenador de Peinarlo), porque le habían pegado a un jugador de Nacional y él entró y le quiso dar también. Yo le digo: ¿Vos sos bobo, por qué te metés pa dentro? . Y él me contestó, y mientras hablaba viene la Chola Méndez por atrás y le bajó dos dientes, y le dejó la boca Y yo estaba ahí, y de repente me pegaron de atrás: era el Chiquito Mazurkiewicz, que pasó corriendo y cuando lo quise correr ya estaba al lado del túnel para irse para abajo. Se creyó que era yo el que le había pegado a Máspoli. Y yo dije: No me voy a ir así . Vi al Lito y le pegué una piña que lo tiré lejos. Salió la foto al otro día, y por esa foto nos dieron dos partidos a cada uno.

13) La sacaron barata. Sí. Hoy en día soy amigazo de él. Como al año, yo ya ni me acordaba, estoy estacionando el auto en Colonia y viene por atrás y me golpea la puerta. Bajé y nos dimos un abrazo.

14) ¿Se siente un ídolo?
Mirá, no lo sé ni lo quiero saber. Me agrada. Yo jugaba al fútbol con la convicción de no pasar vergüenza delante de tanta gente y trataba de hacer lo que sabía que ellos querían. Después de las prácticas yo me pasaba una hora y media tratando de pulir los errores.

15) ¿Y alguna vez pasó vergüenza?
Pasé vergüenza, y no fue por jugar mal, fue por un gol en contra. Y otra por haber errado un penal, en el Estadio Centenario con la reserva. Y en Ecuador, la quise sacar de chilena y la metí por sobre el arquero. Menos mal que no fue acá, porque si no me matan. Íbamos ganando 3 a 0 y terminamos 3 a 2.

16) Los partidos con los argentinos por la Libertadores, ¿eran guerras?
Orgullo. Mucho orgullo. Ellos son orgullosos y pedantes, y se creían superiores a nosotros. Y después lloraban. En la Libertadores, si hubiéramos tenido goleadores, habríamos ganado todas las finales que jugamos.
17) ¿Se fue mal de Nacional?
Me fueron mal. Me echaron.

18) ¿Por qué?
A una persona le dije ladrón . Y ahí empezó todo aparecieron tres directivos que me llevaron la carga. Yo había comprado un Mustang y me llamaron a la sede para convencerme de que lo vendiera y me comprara otra cosa y la plata que me sobrara la pusiera en el banco. ¿Por qué no puedo tener un Mustang? , decía yo. Lo mismo con la casa. Me gustó una casa en Carrasco y la quise comprar. Ya me estaban debiendo un millón y pico, y la fueron a ver y dijeron ¿yo no tengo esa casa y la va a tener él? . Y así empezó, no me dejaron comprar nada, si mi plata la tenía Nacional, no yo.
19) ¿Se quedaron con plata suya?
Me la dieron en tres años. Cuando me soltaron, había un acuerdo de 280 pesos por mes, pero cuando iba a cobrar me daban 80 pesos, 50 pesos

20) ¿Llegó a hacer buen dinero con el fútbol?
Yo llegué al fútbol pobre y me fui igualito.
21) ¿Por qué? Porque hubo gente de su generación que pudo comprarse una casa en Carrasco, por ejemplo.
Pero ellos (los dirigentes) me tenían atado, no me dejaban ir. En Argentina no había cuadro que no me quisiera; me quería el Valencia. El Real Madrid, a través de Santamaría me hizo una prueba en el Mundial y tampoco se dio. Ellos jugaban conmigo, jugaron todo el tiempo conmigo. Una vez descubrí que si iba yo con el equipo, en el exterior pagaban tanto. Si no iba yo, se venía abajo. ¿Y esto qué es?

22) ¿Quiénes son los dirigentes de Nacional a los que acusa?
No es gente que ya no está. Yo sólo quiero tener un apartamento a la calle con eso me conformo, no quiero ser rico, quiero vivir lo que me queda de vida en paz.

23) ¿Es empleado de Nacional ahora?
Estuve trabajando ahí y sigo cobrando pero no voy a trabajar. Pero lo que me pagan me río. Es como si me estuvieran haciendo un favor.

24) ¿Ese es su único ingreso?
Tengo una pensión que salió nueva y va a salir otra más- pero no encuentran dónde están mis cosas. Yo no acierto, siempre pasa algo. Son 8 mil pesos que te pagan. Acá empezó todo lo mío, eso de que yo me vine de Venezuela porque estaba en una pobreza enorme, es mentira. Tenía dos laburos.

25) ¿Por qué volvió?
Porque me achicaron los tiros. Me comí dos golpes de Estado y ahí no andan con vueltas. A las seis de la tarde estate en tu casa porque te agarran afuera y

26) ¿Tuvo problemas?
Yo no tuve problemas, allá laburé como un loco, lástima que no te pagaban gran cosa. Pero tenía dos trabajos y me venía fenómeno: en el Club Italo-Venezolano y en el Club Atlético Internacional, que estaba en las montañas, con un paisaje divino.

27) ¿Es cierto que Washington Cataldi lo quería llevar a Peinarlo?
Sí. Me persiguió, si yo digo sí te puedo asegurar que después del Mundial (de 1966) venía derecho a Peinarlo.
28) ¿No quería jugar en Peinarlo?
No es que no quisiera. El asunto es que yo le decía a él, si iba a jugar a Peinarlo la hinchada de Nacional me iba a putear y a ensuciar como loco, me iban a odiar. Y la de Peinarlo se iba a tener que acostumbrar a mí y no iba a ser fácil. Yo se lo decía a Cataldi y él me decía: Dejate de joder, no des pelota a esas cosas, tenés que ser profesional . Yo prefería vivir tranquilo y en paz.

29) Después terminó jugando en Sud América.
Y al final me fui para Sud América porque estaba con bronca por las trampas que me hicieron. Y en esas trampas entró el Pulpa (Etchamendi).

30) ¿Etchamendi vino a Nacional con la consigna de que usted debía irse?
Vino a eso. Un jugador que estuvo en Nacional y en Colón de Santa Fe vino y me contó que cuando el Pulpa estuvo en Colón se enojó con él porque el ídolo de él era yo, y le dijo: Mirá, yo estoy por ir a Nacional o a Peinarlo; si voy a Peinarlo echo al Tito Gonçalvez, y si voy a Nacional echo a Emilio; no me gusta gente que la quieran tanto . Cuando llegó me obligaba a pegar patadas. No puedo ver que vos no des patadas, hacé valer los quilos que tenés encima . Y el Negro Cubilla se calentaba: Si juega fenómeno, ¿por qué querés que dé patadas? . Y ahí empezaron a serrucharme otras personas. El último fue al que yo lo corrí como siete u ocho veces. Un día me llamó a la UTE y me explicó por qué.


31) Si dice que lo llamó a UTE es obvio de quién está hablando.
Sí, pero no lo digas. Murió. Cuando murió mi padre yo no tenía plata, pero la mía la tenían ellos (los dirigentes). Hablé con él y le dije que si esa noche moría mi padre yo no tenía un peso. Él me dijo que no me preocupara, que viniera al día siguiente, que pese a que era feriado abrían medio día. Pasé toda la mañana esperando que viniera alguien. Murió mi padre y sufrí como un loco. La hinchada me hizo una casa y resulta que nunca se terminó. Los que pusieron plata ni saben lo que pasó.

32) ¿Qué pasó?
Y no la terminaron. Después me hicieron un partido homenaje, por los años que yo tenía en Nacional, y la recaudación era para mí. Pasé tres meses para que me dieran la plata y cuando voy a la Asociación y les dije lo que estaba pasando, me hablaban de que se habían vendido 33 mil entradas y había como 45 mil personas. Pero además esa plata me la debían por contrato, hicieron el partido para juntarla.

33) ¿Pero le pagaron esa plata?
¿No te digo? A los tres meses. Y eso fue parte de la deuda que tenían.
34) ¿Paco Casal o Tenfield se han acercado a darle una mano?
Mirá no sé. Hace poco habló Paco de una pensión para viejos jugadores, y me nombró a mí. Yo se lo agradezco, pero pregunto, ¿qué? ¿necesita que me muera, que pase problemas? Y ayuda a los demás. Yo no quiero ser rico. Quiero un apartamento que dé para la calle, si es acá (en la zona donde vive) fenómeno, y un dinero que me dé para controlar eso. Nada más. No quiero ser rico. Y Paco habló pero después no apareció más.

35) Usted integró el plantel que fue al Mundial de Inglaterra en 1966. ¿Es cierto que los jugadores de Uruguay y Argentina estuvieron a punto de no presentarse a jugar los partidos por cuartos de final ante Alemania e Inglaterra, que a la postre ambos perdieron con arbitrajes muy polémicos?
No, pero cuando nos íbamos nos encontramos en una fiesta de despedida que se le hacía a todas las delegaciones que iban quedando por el camino. Y ahí comentábamos cómo nos habían cocinado. Eso fue una chanchada.
36) En el partido que Uruguay perdió 4 a 0 con Alemania, se acusó al jugador Trocche de haberse vendido . ¿Usted qué opina?
La gente no sabe lo que dice. A todos les digo lo mismo: Decime por qué crees vos que se vendió . Ah, porque se quedó allá , me dicen. Mentira, él no se quedó allá, vino para acá y jugó en Nacional y después fue a Cerro. Y después lo llevó a Alemania un hombre que era el encargado de los zapatos Adidas acá, que era amigo de él. No se vendió, que sea un alma podrida, de acuerdo, pero no se vendió.

37) ¿Es cierto que una vez agarraron a Manga robando a compañeros en el vestuario?
Mirá te lo voy a decir porque a él le costó mucho. Cometió un error feo y lo descubrieron. Le hicimos una trampa y entró.
38) ¿Cómo fue?
Faltó plata en una habitación. Habíamos cobrado 70 mil pesos por un partido y yo era el que recogía, como capitán, la propina para los que limpiaban en Los Céspedes. Él dijo que no tenía plata, que se la había llevado la mujer. En el entretiempo de un partido el Flaco Ramos y otro revisaron los bolsos y aparecieron 35 mil pesos en un pañuelo, en el bolso de él. Yo lo encaré después, junto con otros compañeros, en la habitación y le dije que se tenía que ir de Nacional. Fui con el Negro Cubilla, que era sorete como una mierda.

39) ¿Y él asumió?
No. Empezó a llorar y a negar, pero le dijimos que no queríamos que siguiera acá. Pero él era buena persona, no sé qué le pasó. Un día Montero Castillo, que era muy jodón, le tocó el traste y lo empezó a correr para matarlo. Pasaron por la cocina y agarró una cuchilla, lo quería matar. ¡Vocé pensa que eu seu puto! .


40) ¿Fue amigo de Rosa Luna?
Sí. La conocí en los bailes y ella me fue mirando al darse cuenta quién era yo. Y terminó siendo una amistad impresionante. Ella me veía por el Centro tarde en la noche y me corría: No podés estar acá; esto no es para vos, andate . Ella me cuidaba. Yo sé qué jugador salió con ella, era de Nacional, pero a mí ¡Olvídate! Me lo dijo en la cara. A vos no . Pero yo llegaba allá y me hacía así (tira un beso). ¿Por qué me jodés? Para calentarte (se ríe). Una cosa bárbara.

Mister Wembley

No sé si es cierto, pero cuentan que una vez vino un equipo ruso al Estadio y sus futbolistas no podían creer que en el rival jugaba un zaguero que caminaba con cierta dificultad. Si le costaba hasta caminar, era pan comido. Sin embargo, aquel moreno alto y desgarbado tenía un andar que despertaba comentarios pero jugando al fútbol era de los mejores. Emilio Cococho Álvarez, capitán de Nacional durante años y dicen- el futbolista que más veces vistió su camiseta, está entre las luminarias de la época dorada de los clubes grandes de Uruguay.
Manga, Ancheta y Emilio Álvarez, comenzaba el rezo de los locutores minutos antes de los partidos, cuando decir Nacional era mirar bien arriba en el continente. Cococho venía de las inferiores del bolso, de la cancha de Propios y Marne, y tenía un pasado de número 10 goleador . Le gustaba llevarla cortita, con el libreto aprendido en las calles del Cerrito, sobre canchas de dos paños con arcos de piedra y pelota detenida a la voz de ¡auto! En esas tardes aprendió muchas de las cosas que sabe. Ahí se veía si eras guapo o no . Después de más de una década en la cueva de Nacional, con el título de Mister Wembley y malogrados pases a varios grandes del mundo, terminó su carrera profesional en Sud América, por seis millones de pesos y cuatro abonos para el carnaval. Después vino un exilio venezolano -que no fue el causante de su pobreza como se dijo- los números de Cymaco y este presente al fondo del corredor. Llegué al fútbol pobre y me fui igualito , dice.



Hasta siempre Capitán

lunes, 19 de abril de 2010

Cto Clausura Nacional 0 - 0 M.Vazquez/CoracerosUnidos



Se fue el exclasico del futbol uruguayo con buena performance del arbitro Martin Vazquez que si bien sigue siendo horrible, esta vez el flechazo paso mas inadvertido que otras veces.
Con 30 faltas cobradas a Nacional y solo 10 a la gallina da una idea de lo que fue el partido.
Al final otro posible penal no sancionado de Rios por mano dentro del area que como de costumbre tenfiel no mostro la repeicion cuando son para el Bolso.
Resultado no muy bueno para Nacional, por momentos jugo aceptable y metieron ganas casi todos . OJOTA sigue en el debe , jugamos 10 contra 12 , casi se gana al final en donde reció la figura del juez sacando a los jugadores del area de gallina a base de fouls para estas.
Mal las declaraciones de Acevedo diciendo que co 15 minutos mas lo ganabamos...¿ NO TE AVISARON QUE LOS PARTIDOS DURAN 90 MINUTOS ? ...de repente pensó que habia alargue ...
Por el lado de la gallys volvieron a la realidad, parece que hubo control antidoping y algunos ni la tocaron , y en las tribunas demostraron que si no van ganando son MUDOS .
El operativo policial un exito , solo dejaron entrar la "prohibida" pirotecnia de un lado como de costumbre... Asi viene siendo este romance entre MILICOS y GALLINAS ...
Nos vemos en las finales nene...

Los últimos minutos de la cocina...

Muestras de lo que fue la flechada de Vazquez, vean los fouls que les cobra a los jugadores de Nacional , y los que NO cobra.

Vean también la mayoria de gallinas gracias a su 3x1 en la venta de entradas...

Pese a ello NO se les escucha...

Por último se puede ver la importancia que tiene para ellos sacarle un empate a Nacional por la forma en que festejan ...



lunes, 12 de abril de 2010

Nacional 2 -Danubio 1




Faltó OJ Morales y volvieron las ganas , los huevos y los triunfos ...
A una semana para el partido contra las gallinas, un problema mas para Acevedo,
que a esta altura debe estar deseando que a OJ se le encarne una uña para no tener
que ponerlo.
Espero que los huevos que le faltan a Acevedo los tengan los 11 que jueguen la semana que viene.

miércoles, 7 de abril de 2010

Cto. Clausura Vs Cerro y Rampla



Dos malas fechas para el Bolso , primero el robo en el Cerro y luego el despropocito de los jugadores con Rampla, al final 1-3 y 0-1.
El robo del Cerro lo completaron robando a Desertor en el estadio cuando estos jugaban contra el cuadro mirafox (la gallina).
De esta forma , entre el mal juego del Bolso + los errores arbitrales en contra y la gallina DE LA MANO DE LOS JUECES y algun que otro jugador de desertor , las gallis estan acomodados en la punta .

lunes, 22 de marzo de 2010

Clausura Water-polo 2010



Central 0 - 2 Nacional




En el campito de Parque Batlle se jugó la novena del clausura.
Cancha inundada y jugadores de snorkel y patas de rana para un 2 a 0 que sirve para seguir mandando en la anual.
La gallina, en descenso ya gana con lo justo, no se sabe si es la presion o les bajaron las dosis a los jugadores.
Nacional de a poco mejora y mete miedo.

miércoles, 17 de marzo de 2010

COPA: Banfield 0 - 2 NACIONAL

El duelo de campeones del Rio de la Plata se saldó con la rotura del (?)...invicto del campeón argentino ...



Con unos 6.000 hinchas en las tribunas del "Sola" Nacional se quedo con el reinado del Rio de la Plata al ganarle por 2 goles al conjunto argento.
Fiesta adentro y afuera de la cancha donde una vez más el Bolso jugó de local lejos de casa.

domingo, 14 de marzo de 2010

8va. Fecha. Atenas 0 - 6 Nacional

Primer gol



La quiniela



Problemas para Acevedo, Nacional con un cuadro de "alternativa" goleó a Atenas en Maldonado, donde nos volvía a arbitrar el perro de Prudente.
Digo problemas porque ahora no se que va a hacer para encontrar el once ideal.
Balsas y Blanco piden cancha y OJ pide descanzo, no le vendría mal mirar algun partido desde el banco o la platea.
Sin 2x1 seguimo copando las canchas de Montevideo, interior y exterior ....

Preparate Banfield

jueves, 11 de marzo de 2010

Copa Libertadores Nacional 2-2 Banfield


El campeón uruguayo y el campeón argentino no se sacaron ventaja



Terminó 2 a 2 nomás.Con un primer tiempo muy entretenido, con los cuatro goles y varias ocasiones para Nacional.
Acevedo sigue perdído en la conduccion del Bolso, para él hay jugadores intocables y desmonta la estructura del equipo haciendo cambios que solo él entiende, dejando a los intocables y y otros jugadores dentro de la cancha pero fuera de puesto.
No se dió cuenta que el partido se ganaba por arriva, sacó a los 2 laterales que estaban haciendo buen partido y tirando ricos centros, y dejo a Balsas (9 de casi 2 metros) mirando el empate desde el banco.
Vamos Acevedo que no parezca que te quedo grande el cuadro VAMOOOO

miércoles, 10 de marzo de 2010

LA GALLINA ABANDONA ...

Aca no hay misterios , no hay cuentos ni humo , esta toooodo (bueno casi) toooodo documentado, toooodo verdadero ; las gallinas andan por la red tratando de borrar las pruebas de que son el cuadro mas pizarrero y garca del Uruguay , que NO llenan el estadio ni con la entrada regalada ...Que triste sos Gallina.
Para ver el documento completo cliquea el link de abajo ...


domingo, 7 de marzo de 2010

7ma. fecha Nacional 2 - Wanderers 1



Sin sobrarle nada al Bolso se ganó, punto.
Con la libertadores en la cabeza sacamos los 3 puntos importanes para la anual en donde MANDAMOS .
EL PENAL no lo busquen en donde dicen los perritos manyas que relatan , ni empujon , ni hombro , ni resbalon etc ... La falta esta en cuando Pereira va a rematar de frente al arco el jugador de wuander golpea el pie del Mauri cuando este estaba pateando a punto de conectar la gola .
Lamentablemente tenemos que explicar acá lo que estos nenes no saben, y eso que llevan una torta de años en lo mismo ...Bastante tienen con ser gallinas

El martes COPA otra ves

martes, 2 de marzo de 2010

miércoles, 24 de febrero de 2010

NOVEDAD !!! Himno de la Gallina ...

Ganaron 5 y ni se lo creen , hasta sacaron nuevo himno...

domingo, 21 de febrero de 2010

5ta Fecha Nacional 1 - River P...4



Con algunos jugadores fuera de forma fisica o pensando mas en "premios" que en jugar al futbol y con un Acevedo que no parece encontrar el equipo y tampoco encontrarle el puesto a algunos jugadores haciendolos jugar fuera de pusto.
Con este panorama River goleo en el Parque a un apagado Bolso ..

Los que no fallaron , los que siempre estan presente , en las buenas y en las MALAS... La gente no paró de alentar , ni con un 4 a 0 abajo , ni bajo la tormenta que se desató en Montevideo ...

No quedan duduas donde esta el aguante y la fidelidad a un club ...

Si no hubiera sido por esto , la alegría hubiera sido completa para algunas...

martes, 16 de febrero de 2010

4ta F Nacional 2 - Liverpool 0

Primer Tiempo -...



Segundo Tiempo -...



Bonus track : Los bloopers de Morro

viernes, 12 de febrero de 2010

Copa : Nacional 3 - D. Cuenca 2



Partido chivo , los ecuatorianos llegaron 3 veces e hicieron 2 goles , Nacional le llego 27 veces e hizo 2 a los ponchazos y una de penal en la hora para la nueva desgracia de todas las gallinas que estaban " casi " festejando un traspié del Bolso.
Al final se hizo justicia , ganó el que salió a ganar ...
Bien o mal tre puntos en el bolsillo...

miércoles, 10 de febrero de 2010

Fidelidad Tricolor ...




El lunes 8 de febrero , luego de la derrota ante los m(t)uertos , se reafirma el sentimiento genuino del hincha en la fidelidad hacia el Club.

No es la primera vez que pasa , por eso no llama la atención.

Es que ese día no solo se asociaron cerca de 200 personas sino que se paso la barrera de los

28.000 socios .Ya estamos en lo 28.100 aproximadamente.

El Club sigue creciendo desde bases sólidas. Sin alharacas ,ni mentiras ,ni llantos ni engordes periodisticos mas allá de alguna derrota deportiva.

Otra de las cosas que no deja de enorgullecernos es ver a cientos de personas brocha en mano pintando la casi terminada 2da. bandeja de la "Atilio Garcia" .

Por eso decimos " AL BOLSO LO HACE GRANDE SU GENTE" ,es parte de lo que se llama "CULTURA NACIONAL" que unos pocos no logran entender .

Salud Bolsilludos y el jueves vamos por otra copa ...






domingo, 7 de febrero de 2010

3ra fecha Nacional 0 -Desertor 1

Siga siga !!!




Se viene cumpliendo lo que dijo un periodista antes de empezar el torneo .


Que en este hay "decretazo" . Decretazo de que el muerto (penarol) salga campeon.


Ayer quedo demostrado , en las 3 fechas que llevamos 5 fueron los penales que no se le pitaron a Nacional ...ademas de por lo menos 2 penales que no se le cobraron al muerto (contra penarol).


Ayer hubo otro , por suerte las camaras lo prueban.


De todas formas , Nacional debera mejorar su futbol si quiere ganar este campeonato, por jugando asi y contra 14 es muy complicado ...


Nacional puede , y ya lo demostro en mas de una ocacion.


lunes, 1 de febrero de 2010

2da. de clausura

Nacional 1 - Tacuarembo 1



Primer empate de la temporada ...Buen trabajo del juez Falce para el Tacua.

lunes, 25 de enero de 2010

Clausura 2009/2010 1ra. Fecha

Nacional 3-Cerro Largo 1



Cancha: Parque Central. Juez: Rafael Orfila. Líneas: Carlos Pastorino y Walter Arce.

NACIONAL: Rodrigo Muñoz, Alvaro González (70' Sergio Blanco), Alejandro Lembo, Sebastián Coates, Ernesto Goñi, Oscar Javier Morales, Raúl Ferro, Mauricio Pereyra (61' Sebastián Balsas), Angel Morales, Gustavo Varela y Mario Regueiro (76' Gianni Guigou). Director técnico: Eduardo Acevedo. Suplentes: Leonardo Burián, Gonzalo Godoy, Christian Núñez y Maximiliano Calzada.

CERRO LARGO: Martín Campaña; Cristiano Gomes, Pablo Tiscornia, Gonzalo Silvera, Mauricio Ruiz; Carlos Alberto Palacios (77' Hugo Costela), Juan José Blanco, Pablo Olivera; Juan Rodríguez (46' Marco Aurelio), Fabrizio Núñez y Luigi Rodríguez (46' Rino Lucas). Director técnico: Danielo Núñez. Suplentes: Nicolás Gentilio, Alvaro Peña, Diego Da Rosa y Sebastián Buniva.

GOLES: 22' Mario Regueiro (N), 25' Gustavo Varela (N), 42' Pablo Olivera (CL), 75' Sergio Blanco (N).

Angel "Matute" Morales MÁGICO!!!





Matute + Lodeiro = Fiesta Nacional



Danza con Perros...



Ahora con music...

martes, 19 de enero de 2010

OTRA VUELTA MAS !!! ....




Traigan vino que copas sobran !!!





Posiciones:

1ro. Nacional (Campeón)
2do. Danubio
3ro. Nacional de Paraguay
4to. La Gallina (Último)

lunes, 18 de enero de 2010

La Polla Records - Reportaje

1ra Parte:

2da. Parte:

3ra Parte:


La mejor banda en la historia del punk en español, crítica, divertida, oscura, alegre, política, sarcástica, inteligente, creativa, musical, una banda que te hacía pensar, cuestionar y disfrutar!

sábado, 16 de enero de 2010

La Gallina NO se cansa de perder !!!



LLámen a un doctor que el néne caga leche !!!

domingo, 3 de enero de 2010

Mario Benedetti



Hincha de Nacional, autor de uno de los cuentos más célebres de la literatura futbolera, el fallecido escritor uruguayo disfrutaba del balompié, aunque sólo escribía de sus dramas y de los perdedores.Mario Benedetti fue en sus inicios periodista de fútbol. "Allá por los años 40 -recordaba- me mandaban a ver los partidos de Nacional o Peñarol, pero cuando regresaba a la redacción no me salía un comentario, sino una crónica humorística".Paradoja literaria, el uruguayo nacido en Paso de los Toros se inmortalizó en la literatura futbolera con dos cuentos de raíz trágica, verdaderos manuales de perdedores. En "Puntero izquierdo", con el sufrimiento de un jugador que acepta una coima para no anotar en el partido final, pero que, ante la inminencia de la gloria y en el goce de su propia jugada, no puede evitar marcar el gol, lo que provoca que el recuerdo de la historia provenga desde la cama de hospital hasta donde fue a parar después de la golpiza propinada por los que se consideraron estafados.En "El césped", un arquero, avergonzado por un gol recibido por su mejor amigo, se suicida, aunque esa no es la única tragedia. El autor del gol, visitado en sueños por viejas glorias del fútbol, recibirá un consejo lapidario: "No tienes ninguna culpa de lo que ha pasado, pero no tires más al arco. Siempre te acordarás de Martín y así no es posible meter goles".Un poco de su propia historia, porque cuando joven jugaba al arco, aunque era muy malo. Tenía asma, le costaba correr, no era hábil con el balón y la única forma que tenía para compartir el juego era ocupar una posición que odiaba por la soledad del calvario. "Cuando un delantero hace un gol lo festeja con todos sus compañeros, menos el portero. Pero cuando este sufre un gol, debe consolarse a sí mismo. ¿Cuál es la gracia, dígame, de un hombre que no festeja con el resto y que lleva su dolor en solitario?"Por eso uno de sus personajes favoritos era Moacyr Barbosa, el arquero brasileño del Maracanazo, que vivió una vida de repudio y sufrimiento tras la final perdida ante los charrúas en 1950. Alguna vez me confesó que uno de sus cuentos favoritos era el del periodista brasileño Rosso Cauaca, quien inmortalizó el drama del infeliz portero en su relato "Donde pisa un arquero jamás vuelve a crecer el pasto".Pese al fatalismo de sus textos, Mario Orlando Brenno Hamlet Hardy Benedetti Farrugia siempre fue un fanático del fútbol y de Nacional, siempre perseguido por su propia desgracia, como relataría a la revista "El Gráfico" en una entrevista: "Recuerdo que en una oportunidad fuimos con mi padre a ver el clásico Peñarol-Nacional. Siempre nos íbamos quince minutos antes de que finalizaran los partidos para evitar el tumulto del final, pero esa vez el encuentro estaba muy reñido y decidimos quedarnos hasta el último minuto. Debimos salir en medio de una gran avalancha. Yo me caí y la gente rodaba por encima de mí, apretándome e impidiéndome respirar. ¡Y eso que se trataba de mi propia hinchada, la de Nacional!".Odiaba la violencia de las barras -inventada por los hooligans- y a los mercaderes del fútbol. Admiró, entre otros muchos, a Elías Figueroa e Ignacio Prieto, que vivieron grandes momentos en Peñarol y Nacional y solía referir que un partido bien jugado era una "sinfonía pasional".Benedetti murió pensando que Uruguay seguía siendo una gran oficina, la mayor del continente, y que sus historias mínimas debían ser contadas con la dignidad y melancolía que merecían. Un minuto de silencio debió haberse guardado en cada rincón del aparato público hispano, pero los tiempos no están para gestos póstumos.En lo que respecta a nosotros, sin Soriano, sin Fontanarrosa y sin Benedetti, el fútbol de fábula ya comenzó a decir adiós."Cuando un delantero hace un gol lo festeja con todos sus compañeros, menos el portero. Pero cuando este sufre un gol, debe consolarse a sí mismo. ¿Cuál es la gracia, dígame, de un hombre que no festeja con el resto y que lleva su dolor en solitario?"Jugadas seleccionadas"Dos o tres veces me la dejé quitar pero ¿sabés? me daba un calor bárbaro porque el jalva que me marcaba era más malo que tomar agua sudando y los otros iban a pensar que yo había disminuido mi estándar de juego. Allí el entrenador me ordenó que jugara atrasado para ayudar a la defensa y yo pensé que eso me venía al trome porque jugando atrás ya no era el hombre-gol y no se notaría tanto si tiraba como la mona. Así y todo me mandé dos voleos que pasaron arañando el palo y estaba quedando bien con todos. Pero cuando me corrí y se la pasé al Ñato Silveira para que entrara él y ese tarado me la pasó de nuevo, a mí que estaba solo, no tuve más remedio que pegar en la tierra porque si no iba a ser muy bravo no meter el gol. Entonces, mientras yo hacía que me arreglaba los zapatos, el entrenador me gritó a lo Tittaruffo: '¿Qué tenés en la cabeza? ¿Moco?'. Eso, te juro, me tocó aquí dentro, porque yo no tengo moco y si no preguntale a don Amílcar, él siempre dijo que soy un puntero inteligente porque juego con la cabeza levantada. Entonces ya no vi más, se me subió la calabresa y le quise demostrar al coso ése que cuando quiero sé mover la guinda y me saqué de encima a cuatro o cinco y cuando estuve solo frente al golero le mandé un zapatillazo que te lo vogliodire y el tipo quedó haciendo sapitos pero exclusivamente a cuatro patas". (De "Puntero izquierdo", 1954)."Nunca se lo he confesado a nadie, dijo Benja pocos días más tarde mientras desayunaban en la cocina, pero a vos quiero contártelo. Tengo sueños, ¿sabes? Todos tenemos, dijo Ale. Sí, pero los míos son sueños de fútbol. Qué romántico, dijo ella riendo. No te burles, contigo no necesito soñar porque sueño despierto. Sueño que estoy en la cancha, pero no con mis compañeros de hoy. Estoy con Nazassi, Obdulio, Atilio García, Piendibeni, Gambetta, el Vasco Cea, Schiaffino, Petrone, Lis Ernesto Castro, Abbadie y gente así, de distintas épocas, todo entreverado". (De "El césped", 1989).Aldo Schiappacasse

Tribuna Abdón Porte



El amor por el fútbol es cosa de muchos en el mundo. Aunque millones siguen este deporte y dicen amar a su equipo, la gran mayoría quedan en ridículo al lado de Abdón Porte, un hombre que 'dio su vida por el equipo de sus amores'. Pero bueno, comencemos desde el principio.Abdón Porte (primero de los parados de izquierda a derecha), más conocido como 'Indio', nació en 1880 en Montevideo, Uruguay. Comenzó su carrera futbolística en el Colón Fútbol Club, para luego jugar en el olvidado Libertad. De allí pasó al Club Nacional de Football, donde debutó el 12 de marzo de 1911 en la posición de lateral derecho frente al Club Dublin. Con este quipo, el de sus amores, jugó su último partido contra el Charley con victoria por 3 a 1 para Nacional el día anterior a quitarse la vida.'Indio' fue titular indiscutido y portador de la cinta de capitán en Nacional. Defendió la camiseta tricolor en 207 partidos con un estilo típico uruguayo obteniendo numerosas copas tanto a nivel local como internacional.Xosé de Enríquez, en su libro 'Hacia el campo van los albos', escribía sobre el 'Indio':"... era un lungo rústico, flaco, 'morochón y peloduro' que procedía del 2, de Libertad, si bien había sido Colón el Club que lo trajo a la Capital....".Por su parte, Luis Scapinachis en el libro 'Gambeteando frente al gol: Anécdotas y relatos deportivos', contaba:"Era un típico hombre defensivo de estilo combativo; tenaz 'centre-half' de un período brillante del fútbol oriental. Abdón Porte era notable, con virtudes y cualidades extraordinarias, defensivas y de colaboración, bien conocidas y recordadas por mucho tiempo, por los aficionados de antaño. Era un muchachón bueno, 'amigo de los amigos'; gauchazo para hacer bien. Manso en la cancha aunque lo 'rompieran' a patadas".Pero bueno, vamos a lo verdaderamente importante, el suicidio.A comienzos de 1918 y en vista de la temporada que comenzaba, la Comisión Directiva del club decidió colocar en su posición al jugador Alfredo Zibecchi, lo que implicaba que Porte perdía la titularidad en el equipo. La decisión de la Comisión Deportiva se basaba en que Porte había declinado en su rendimiento. Esto fue algo que el ídolo del club no pudo asimilar.El 4 de marzo Nacional disputó un encuentro frente al Charley y ganó por 3 goles a 1. Porte jugó todo el encuentro con una muy buena actuación. Como se acostumbraba, por la noche dirigentes y jugadores se reunieron en la sede del club para un pequeño festejo. A la una de la mañana el 'Indio' abandonó la sede sin que nadie notase nada en particular en su comportamiento y se dirigió al Parque Central, al centro de la cancha que él y sus compañeros habían inaugurado en 1911 y donde se había consagrado como un verdadero ídolo de Nacional y del fútbol uruguayo, para acabar con su existencia. Tenía tan sólo 37 años y su casamiento con su novia estaba previsto para el día 3 de abril.Pocas horas después, en medio de la fría mañana de aquel 5 de marzo, el perro del encargado de la cancha del club encontró el cuerpo inerte de Porte. Este lo llevó casi a rastras a su dueño, Severino Castillo, al círculo central de la cancha donde yacía el cuerpo del mediocampista con sangre en el lado izquierdo de su camisa, el revólver con el que se disparó en el corazón y dos cartas dentro de un sombrero de paja: una dirigida al presidente de Nacional y otra a un pariente.En la primera misiva, Porte se dirigió a José María Delgado en los siguientes términos:"Querido Doctor Don José Maria Delgado. Le pido a usted y demás compañeros de Comisión que hagan por mí como yo hice por ustedes: hagan por mi familia y por mi querida madre. Adiós querido amigo de la vida".Además, debajo se su firma recordó a su querido Nacional:"Nacional aunque en polvo convertido / y en polvo siempre amante. / No olvidaré un instante / lo mucho que te he querido. / Adiós para siempre". (Simplemente hermoso, ¿no?)
Todo Uruguay sufrió con la noticia del suicidio de Porte. Sus compañeros llevaron flores, custodiaron el féretro durante todo el velatorio, firmaron un pésame colectivo para entregárselo a sus deudos y llevaron las fajas de la carroza fúnebre antes de dejarlo en el Cementerio de La Teja.El Montevideo Wanderers ofreció jugar un encuentro a beneficio de los deudos y pidió que ese día no se jugara ningún encuentro, el Club Atlético Peñarol y el Charley mandaron coronas, y las instituciones de la liga se solidarizaron con Nacional.Numa Pesquera, un dirigente del club, reflexionó: "Nacional era su ideal, lo amaba como el creyente a su fe, como el patriota a su bandera".En homenaje al 'Indio', Nacional denominó Abdón Porte a una de las tribunas del escenario deportivo donde puso punto final a sus días. Los hinchas del club lo guardan como uno de los máximos ídolos de la historia de la institución, en un nivel casi mitológico. Hoy, en todos los partidos jugados en el Parque Central, se puede ver en su tribuna una bandera que reza: "Por la sangre de Abdón".Una última cosa: En épocas en donde los dólares y la publicidad remplazan el amor por el balón y los colores de la camiseta, ¿será posible encontrar algún jugador que siente amor por el equipo que representa cada domingo, así no sea en las mismas proporciones que Abdón?Juan SQ*Una cosita, la mayoría de la informaión la copié de Wikipedia, pues no sabía mucho del caso como para escribir de él por si solo. En esta ocasión creí más importante contar la historia que escribir algo yo solo.

ABDON PORTE.Era un enorme INDIO, todo arrojo y corazón. Tenía los ojos de buen tipo, como debieron ser los de los últimos indios de esta tierra. Nacional era su ideal, lo amaba como el creyente a su fe. Sin Nacional y el fútbol, sus únicas guías, la vida para Porte no tenía sentido.No hay fuerza más oscura e inescrutable que el honor. Por sentido del honor, especialmente en los pueblos latinos, las personas muchas veces dieron su vida. Por defender su honor cayó muerto el 2 de Abril de 1920, Washington Beltrán en el centro de la cancha del Parque Central, fulminado por una bala de José Batlle y Ordoñez.No hay actividad, al menos en estos extremos del planeta, tan subyugante y pasional como el deporte, y en particular el fútbol. Por él en la madrugada del 5 de marzo de 1918, ABDÓN PORTE se pegó un tiro en el medio de la cancha del Parque Central, al saber que su ciclo en el Club Nacional de Football, llegaba a su fin.En 1911 luego de una tumultuosa asamblea que terminó en ruptura, Nacional quedó en manos de ˜populistas˜. Así pasaron a formar parte del Club, gente como Antonio Benincasa (un zaguero que hizo historia), Angel Romano, Alfredo Foglino, Abdón Porte y Alfredo Zibechi, entre otros.Porte debutó en la primera del C. N. de F. y el Club Libertad. Esa tarde jugó en la zaga junto a Alfredo Foglino, puesto que ocupó durante todo el año.El 2 de julio de ese mismo año se inauguró el Parque Central, y allí estuvo el indio Abdón Porte, dominador del que se convertiría en escenario de notables acontecimientos deportivos. Esa tarde Nacional derrota al C.U.R.C.C. por 2 goles a 1.En 1912 entró a copar la cancha. Se transformó en un centro medio gravitante. Apasionada a la hinchada y ante cada intervención suya surgía, un grito repetido en muchísimas tardes de porfías, UN SOLO GRITO... ARRIBA INDIO.Hizo una carrera brillante, campeón Uruguayo con la tricolor en 1912, 1915, 1916, 1917. Titular en 207 partidos, número inusual para la época. Fue Campeón Sudamericano con la celeste en 1917, tuvo todos los laureles. Pero su día más glorioso fue el 11 de noviembre de 1917, tuvo todos los laureles. Ese Día en la cancha del Parque de los Aliados (actual pista de atletismo) tras empate con el C.U.R.C.C., su Nacional conquistó la ˜Copa Uruguaya de Propiedad˜. La hazaña era singular, y como tal la celebró.Abdón Porte no lo podía creer. Desde el mismo Parque de los Aliados, tres mil personas en aplauso constante, con voces fervorosas y elevando gritos de victoria, saludaban el paso de los campeones, que iban en una carroza descubierta. Y su nombre estaba en el aire de la tarde. Su corazón parecía estallar, y al final ya nada escuchaba - ni los sones de la banda que abría camino, porque su emoción podía más.Los ojos mansos lloraron esa vez.Su orgullo era no haber fracasado nunca contra el C.U.R.C.C. rival tradicional.Pero el tiempo no perdona y el fútbol de Porte, basado fundamentalmente en su potencia física, comenzó a decaer en ese mismo año de 1917, que precisamente fue el más glorioso de su carrera. Tuvo algunos partidos malos, la hinchada lo silbó algunas veces, y comenzó a vislumbrar, con lúcida desolación que se aproximaba el final de su ciclo. ˜El día que no pueda jugar más al fútbol me pego un tiro˜ afirmaba a quien quisiera escucharlo.En 1918 entrevió el ocaso, entonces si tuvo en sus ojos la terrible melancolía que debe haber dominado a los indios, al saber que se extinguían. Intuyó que lo suyo iba a tornarse pesado.La directiva decidió correr a Alfredo Zibecchi al centro. Porte era reemplazado, sería un suplente, un hombre de reserva.El 5 de marzo de 1918, como en los días de sus hazañas, se dirigió al centro de la cancha del Parque Central. En lugar del grito de la hinchada, vibró un estampido que puso fin a su vida.A la mañana Severino Castillo, canchero del Parque encontró su cadáver. Dentro de un sombrero de paja iba dirigida una carta al presidente del club.La carta decía: ˜Querido Doctor Don José Ma. Delgado, le pido a Ud. y demás compañeros de comisión que hagan por mi como yo hice por Uds. Hagan por mi familia y mi querida madre. Adiós querido amigo de la vida˜.Debajo de la firma de Porte, aparecían copiados unos versos: ˜Nacional aunque en polvo convertido, y en polvo siempre amante, no olvidaré un instante lo mucho que querido, hasta siempre.˜A los versos añadía, que lo enterraran en el cementerio de La Teja junto a Carlitos y Bolívar Céspedes.Si el suicidio es una actitud en el mejor de los casos absurda, el suicidarse por un motivo futbolístico parece una barbaridad incomprensible. Pero el ˜Indio˜ Abdón Porte, no podía razonar así. El fútbol y el Club Nacional de Fútbol fueron los únicos guías que tuvo en su vida. Su sacrificio, en toda su delirante irracionalidad, fue el acto de amor más puro y espontáneo de toda su breve y luminosa existencia.Datos proporcionados por el Sr. Julio Vieytes